La pelea entre las soluciones Open Source y las soluciones propietaria parece que va para largo. Los defensores del Open Source habitualmente justifican la superioridad de este tipo de soluciones basándose en una mejor organización del proceso de desarrollo. Lo justifican con las siguientes razones:
- Los desarrolladores en una organización propietaria no tienen los objetivos correctos ya que la mayoría no son usuarios y por lo tanto no conocen qué funcionalidades o mejoras son prioritarias, o simplemente dónde están los errores. Por el contrario, los desarrollos Opensource se pueden beneficiar de los “usuarios como innovadores” ya que éstos pueden sugerir nuevos desarrollos o corregir errores usando su propia experiencia.
- En el caso del software propietario, se incentiva la producción de versiones mejoradas sólo de vez en cuando, siguiendo una hoja de ruta perfectamente establecida, de tal manera que los usuarios se vean obligados a comprar nuevas versiones regularmente. El software Opensource se actualiza constantemente corrigiendo errores y añadiendo nueva funcionalidad por lo que su eficiencia es mayor que el software propietario.
- El rendimiento del software propietario depende de las inversiones en I+D que haga la empresa. Estas inversiones tienden a disminuir una vez que el producto ha logrado una posición monopolística en el mercado. Dado que la contribución al código Opensource suele ser gratuita, la innovación y la evolución de este tipo de productos no se suelen ver afectadas por su posicionamiento en el mercado.
- La infraestructura disponible
- El grado de madurez tecnológico de la empresa
- La formación de los usuarios
- Presupuesto
- Masa crítica en el mercado
- Consideraciones políticas (alianzas estratégicas, política del regulador,...)